jueves, 18 de diciembre de 2014

SEGUIR VIVIENDO

Por otro año que viene.

De repente es imposible transitar por la ciudad, todos van a una velocidad increíble y cuando te das cuenta,  también vas corriendo a mil por hora, en la mañana cuando suena el despertador y queremos 5 minutos más para dormir, después te das cuenta que ya es demasiado tarde, la cafetera ya se prendió  y el café ya está listo para empezar un nuevo día, es momento de hacer un poco de ejercicio, desayunar, hacer la rutina del día a día en la casa, revisar correos, las cuentas bancarias, Facebook y escuchar un poco de tu música preferida, dedicarle tiempo a tus seres queridos, prepararte el baño y la ropa, salir corriendo a contratiempo porque ya queda menos tiempo para ir al trabajo y entregar 8 horas para poder sobrevivir, posteriormente el regreso a casa viendo los escaparates y dejar que la mente vuele y piense en mil cosas y proyectos, para que al momento de llegar a casa tranquilos con la última taza de café escribir un artículo, poema o pensamiento hermoso para decretar cosas positivas en la vida, y terminar los últimos minutos con una copa de vino y leer un buen libro, así se va cada día de un año más,  sin embargo siempre por cuestiones ajenas a nosotros nos salimos de la rutina, convirtiéndose en una guerra insufrible el día, cuando te enfrentas a volver a empezar, divorcios, separaciones, personas que partieron, penas, tristezas, y no te queda otra salida que chingarle y chingarle duro, para no caer.

Ese fue el caso de este año para mí, en que momento me perdí, deje que otros decidieran por mí, apostarle al corazón y perder, esa herida va creciendo, con ella tragedias, llevar el mundo a cuesta, cansa, ver que no hay hombro para llorar, no hay quien para decir ya no, creo que todos pasamos por momentos similares, de una u otra forma nos vamos haciendo de tácticas de guerra para poder decir aquí estoy, y no me rendiré.

Cuando el corazón está roto no podemos enamorarnos porque si no vamos entregando solo pedacitos o cuando te enamoras de una persona que no sabe lo que quiere es otra forma de perder el tiempo y ver pasar la vida cuestionándote todo el momento ¿Cómo fui a enamorarme de ti? Todo para no enfrentarnos a nuestra soledad.

A veces hay que llegar al trabajo para poner la mejor de nuestras caras y decir buen día, aunque realmente haya pasado mala noche, cansándome de llorar dejar caer las lágrimas en mi almohada,  tener por confidente mi diario, de esa forma desahogarme.

Pero lo hermoso es que al iniciar un nuevo día es la posibilidad de soñar de hacer realidad esos sueños,  muchos esperamos el año nuevo para hacer cambios en nuestra vida, sin saber que el cambio es en el momento, porque no sabemos cuándo se nos acabe nuestro momento.